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Quizás esta sea la parte de la web más difícil de realizar, por eso acaba siendo siempre la última, con la que nadie queremos enfrentarnos. Describirse en muy complicado pues no queremos dar una sensación equivocada de nosotros mismos. Más bien, esta sección, deberían escribirla los cientos de amigos y amigas que a lo largo de estos veinte años ya de trabajo consciente dentro del mundo de la energía nos han conocido y apoyado.
De todos modos aquí nos hayamos escribiendo y repasando nuestra vida, incluyendo en estas líneas lo que a nuestro modo de entender resulta más importante y destacable. Seguro que quedarán en el tintero muchas circunstancias que aquellos que hasta la fecha nos conocen personalmente escribirían, pero este escrito a fin de cuentas será un resultado vano si un día no llegamos a re-encontrarnos.
Caminantes del mundo es lo que a fin de cuentas somos. Igual que vosotros, soñadores, de una realidad que día a día nos toca vivir y que desde muy pequeños no comprendemos, pues no se ajusta a los patrones de nuestro corazón.
A lo largo de estos veinte años de camino conjunto hemos cruzado muchos umbrales, puertas a lo que aparentemente parecía ser diferente, buscando encontrar nuestro lugar en esta existencia. El recorrido de estos caminos, y el tiempo, nos ha hecho comprender que todos ellos no son más que pasillos de una gran casa, nuestro mundo interno, y que de un modo muy sutil, nos hemos ido guiando al gran salón de nuestro corazón y comprensión en el centro de nuestro ser.
Ahora ha llegado el momento de compartir todas estas experiencias, de colaborar en el Gran Salto Cuántico y Espiritual que todos juntos, tenemos la oportunidad de experimentar de un modo consciente.
“Maestros de nada y alumnos de todo”, palabras de un gran corazón que un día recibimos y cual estigma quedaron grabadas a fuego en nuestros corazones. Así queremos ser, así queremos vivir.
No importa mucho quienes somos en esta existencia, eso es algo superfluo que al final de este camino dejará de existir. Nos gustaría poder describir, explicarte y reconocernos en la parte eterna de la Verdad que todos somos. En la parte del Todo que todos somos y compartimos.
De todos modos para los que quieran saber más de nosotros somos una familia estructurada como cualquier otra, padres e hijo, a quien por ponerles nombre y rostro llamamos: David, el benjamín de la casa; y Rosa y Diego, los papas.
Simplemente al servicio de lo Divino y sin más expectativa que Ser.
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